el miedo (cuarta fase del encuentro)

28 02 2010

Así que el domingo fuimos a Torrelavega a ver la obra de teatro que viajaba en la furgoneta misteriosa (ver post anterior). Se titula “Ojos y Cerrojos” y es de la Compañía Cuarta Pared. El personaje principal era, nunca mejor dicho, el miedo “personificado”, alto, oscuro y vestido con una bata. El miedo, que se cuela en la casa de dos hermanos, Óscar y Bea, y le da a Óscar consejos sobre consejos para que no le pase nada, para que nadie entre en su casa, para que nadie les haga daño… Convierte los sonidos y las luces de una casa antigua y un poco descuidada, que a veces chirría, cruje o suspira, en manifestaciones de una Maldición que ha convertido a los demás habitantes del edificio en monstruos, momias y demás criaturas terroríficas. Con paciencia y dedicación envuelve lentamente a Óscar en su tela de araña y le aísla cada vez más de su entorno y sus vecinos. Sólo sale evitando a todo el mundo, preocupado y por las noches montan guardias mientras escuchan cataratas de agua encima suyo, gruñidos y extrañas conversaciones sobre una “criatura”.

Pero un día su hermana Bea llega a casa y se ha olvidado las llaves. Por casualidad conoce al chico que vive al lado, y resulta que no es tan malvado como pensaba, sólo diferente. Él la convence para que conozca a sus demás vecinos, y poco a poco sale de la concha de caracol en la que se había metido.

Óscar no se libra tan fácil del Miedo, que considera su mejor amigo que le protege de todos los peligros. Incluso comienza a desconfiar de su propia hermana, pero Bea le demuestra que todo ha sido un malentendido, y que ni siquiera la misteriosa “criatura” es más que la hija de uno de los inquilinos. El problema que tiene la casa no es una maldición, sino algunos desperfectos que quieren arreglar todos juntos…

Ha estado muy bien volver a ir a un teatro de verdad, de esos en los que puedes elegir dónde sentarte (aunque las entradas están prácticamente agotadas), y ver una obra de teatro que te recuerda un poco a otras que has visto de pequeña. Me ha gustado mucho el escenario, una pared con dos puertas que giraban y nos llevaban de dentro hacia fuera y de fuera hacia dentro, con un ascensor en medio que hace los mismos ruidos inquietantes que los ascensores de las casas del centro de Madrid… Y, como ya he dicho, el Miedo, alto, olfateándo, aconsejando, preocupado y solícito.

Menos mal que el día anterior no sabíamos que era el Miedo el que se asomaba por la puerta y quería productos típicos, seguramente nos hubiera asustado un poco y no le habríamos dejado entrar.

Ficha artística:

Título: Ojos y Cerrojos

Autores: Luis García-Araus, Javier G. Yagüe

Director: Javier G. Yagüe

Ayudante de dirección: Elvira Sorolla

Actores: Pedro Martín, María Moral y Pedro Roca

página de la cuarta pared

Últimamente he tenido también otra experiencia relacionada con los puntos de vista, cómo cambian las cosas según desde dónde las ves… Hace poco mandé por fin la solicitud para la beca de los Colegios del Mundo Unido, después de tres meses de pensar, cambiar, borrar, reescribir… Estos Colegios, de los que hay diez o doce repartidos por el mundo, ofrecen el Bachillerato Internacional a alumnos de todos los ricones del planeta. Me apetece mucho hacer el Bachillerato fuera de aquí, y esta oportunidad me parece perfecta. Un país nuevo, gente nueva, y además de los estudios, talleres de creatividad, deportes y servicios a la comunidad. Así que si paso la selección, el año que viene os estaré escribiendo desde Canadá, Costa Rica, Noruega, India u otro destino, y mi blog seguramente será mucho más interesante de lo que es ahora…

El caso es que estos días navego en Internet con especial atención a lo relacionado con estos Colegios, y también visito con regularidad el blog que una alumna de los Colegios está escribiendo desde India. En este blog me enteré del atentado terrorista que ha habido en Pune, la ciudad india donde se encuentra el colegio. Por lo visto, el  mismo día en  que nosotros estábamos viendo Star Wars y aparecía Richard en medio de la oscuridad, explotó la cafetería “German Bakery”, un local muy popular entre los estudiantes del Colegio y otros extranjeros en Pune. Nueve muertos y cincuenta heridos, he leído en la revista Focus, en la que escribe el padre de esta chica. Afortunadamente, ninguno de ellos alumnos del Colegio, pura casualidad.

La policía india, buscando pistas entre los escombros de la “German Bakery”

Me planteo cómo te sientes cuando pasa algo así cerca de tí, cuando un sitio al que has ido regularmente, incluso ese mismo día, explota y no queda nada. O cuando tu hija estudia en la misma ciudad, y te das cuenta, aunque ya lo sepas, de que pueden pasar cosas como esta. Desde luego, para mí ha sido diferente a como hubiera sido hace medio año, cuando todavía no sabía nada de los CMU. Estoy con mi “qué bonito es el mundo” y un golpe te devuelve a la realidad. No todo es bonito, pero quizá justamente por eso valga la pena ir y ver los puntos de vista y las opiniones de los demás para ampliar los propios.

-página de los Colegios del Mundo Unido

-página de Focus (alemán)

-blog de Gesa (in India, pero en alemán)

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de pantalla en pantalla (I)

25 12 2009

Ahora que estoy hablando tanto de cine en mi blog me siento inspirada (debe ser porque  he escapado del instituto por algunos días y puedo dedicar mi capacidad intelectual a cosas más importantes) y voy a seguir escribiendo sobre el séptimo vicio, como lo llama Javier Tolentino en su programa de Radio 3, y sobre las películas que he visto en los últimos tiempos.

Empezaré con una experiencia única que tuvimos los Puentetomapeople cuando acudimos al completo al Cine Campoó a ver Vicky el Vikingo, una película alemana del director Michael Bully Herbig. Es cierto que nunca he visto ninguna de las salas del cine de Aguilar llena, ni una cola en la taquilla que diese la vuelta a la manzana. Es más, normalmente antes de que empieze la película nos damos la vuelta (me gusta sentarme delante) y conocemos a, por lo menos, un tercio de los espectadores o descubrimos que estamos prácticamente solos en la sala. En la tranquila villa de Aguilar de Campoó es difícil ver tumultos. Pero el caso es que nunca se había dado el caso de que estuviéramos completamente solos, como esa vez. Además coincidió que era una película alemana y que mis padres compartían nuestras ganas de verla, porque habían seguido en su día, cuando el mundo era joven, la serie original de Vicky. Nos lo pasamos muy bien, y los responsables del cine seguro que también se divirtieron observándonos, ya que después de unos minutos de contención, comenzamos a vitorear a Vicky, a abuchear a los protagonistas y a cantar la famosa canción…

Aunque hablando de la canción, la versión española para la película la ha hecho El Canto del Loco y en mi opinión la ha estropeado bastante, porque la forma de cantar de Dani Martín, arrastrando las palabras, puede quedar muy bien en las canciones del grupo pero para una serie y un protagonista tan lleno de energía y buenas ideas no pega mucho. Menos mal que tenemos a una alemana en la república indepediente de Puentetoma que nos hizo una demostración de cómo es realmente la canción.

Vicky y su chica Ilvy

La película me ha parecido muy divertida. El argumento está muy bien y tiene puntos graciosísimos e irónicos. Nos ha gustado tanto a mi hermano y a mí, “no iniciados” en el culto a Vicky, como a mis padres. Y como desde hoy Uli es el orgulloso dueño de un DVD con los primeros seis capítulos de la serie original (¡gracias, Papá Noel!), puedo apreciar también que el remake está muy bien hecho, cosa que no es fácil pasando de los dibujos animados a actores de verdad. Pero tanto los actores como el poblado de Flag están escogidos y perfilados con acierto (dice mi madre: ¡Claro!¿Por qué te crees que nos reíamos tanto?). Tiene mérito adaptar una historia tan conocida sin decepcionar a todos los fans.  Creo que lo han logrado, consiguiendo enganchar, como ya he dicho, a los veteranos y a los novatos de vicky, con su “¡ya lo tengo!”. Incluso desde un enfoque de género, que está ahora tan de moda, está realmente bien. No sólo porque son las mujeres las que realmente mandan en la aldea vikinga, sino porque gracias a Ylvi y a su honestidad la aventura acaba bien. Me hizo gracia ver en Youtube algunas entrevistas con el director y los actores, en las que comentaban la ilusión que les hacía participar en la película, ya que era la generación que había crecido con la serie la que ahora interpretaba a sus personajes.

Es más o menos como si yo de mayor actúo en una película de… no sé… como ahora ya lo hacen todo seguido y tan rápido… Ya he visto las películas de los libros de Cornelia Funke (El Príncipe de los Ladrones, Corazón de Tinta), que no me han gustado nada, de Millenium (con lo guay que hubiera sido ser Lisbeth Salander), de Crepúsculo y de Harry Potter. Es una cadena: del libro a la película al videojuego, al libro de la película, y no necesariamente en este órden. La única ventaja que puedo tener es que, vaya a donde vaya, en el norte, sur, este y oeste, sé cómo empezar una conversación (hablando de Crepúsculo) y cómo morir rápidamente (diciendo que no me ha gustado).

Foto de grupo de la tripulación

Ficha técnica:

Dirección: Michael Bully Herbig

Guión: Michael Bully Herbig, Alfons Biedermann

Producción: Christian Becker

Música: Ralf Wengenmayr (basada en la original, de Karel Svoboda)

Fotografía: Gerhard Schirlo

Reparto:

Vicky, el protagonista de la película, es un chico más ágil que fuerte, pero con muchas buenas ideas en la cabeza: Jonas Hämmerle

Halvar de Flake, es el padre de Vicky y jefe de los vikingos. Aunque (según él) de pequeño era más fuerte que su hijo, en secreto admira el ingenio de éste, que le salva de no pocos apuros: Waldemar Kobur

Snorre, un vikingo que no puede vivir sin pelearse con Tjure: Christian A. Koch

Tjure, un vikingo que no puede vivir sin pelearse con Snorre: Nic Romm

Urobe, el vikingo más anciano y consejero de Halvar: Olaf Krätke

Faxe, un vikingo tímido que come mucho: Jörg Moukaddam

Sven el Horrible, cuyo nombre ya lo dice todo. Es enemigo de Halvar y se enfrenta a él por un misterioso tesoro: Günther Kaufmann

Pi-Pi-Pi-Pirata, primer comandante de Sven: Jürgen Vogel

Ylvi, la mejor amiga de Vicky, pequeña y delgadita pero de carácter fuerte: Mercedes Jadea Diaz

Ylva, la madre de Vicky, está muuy orgulloso de su hijo y le baja los humos a Halvar: Sanne Schnapp

Lee Fu, una misteriosa polizonte en el barco de Halvar: Ankie Beilke

“Father and son”, canción de la película interpretada por el director, Bully, y Sasha




de hipatia a ágora

22 12 2009

Hace tiempo ya que fui a ver Ágora, la última película de Alejandro Amenábar, y quería escribir sobre ella. Pero luego la introducción que hice de su personaje principal se convirtió en un post independiente, y después me fui a Holanda y quería subir las fotos, y después tuve bastantes exámenes (por cierto, hoy he hecho el último, he acabado definitivamente hasta el año que viene). Pero lo prometido es deuda, así que me pongo a ello, para que la “parrafada” que os he soltado sirva para algo. Aviso: ¡voy a contar el final!

Ficha técnica:

Dirección: Alejandro Amenábar

Dirección artística: José Luis Escolar

Producción: Fernando Bovaira

Diseño de producción: Guy Dyas, Alejandro Amenábar

Guión: Mateo Gil

Música: Dario Marianelli

Fotografía: Xavi Giménez

Vestuario: Gabriella Pescucci

Reparto:

Hipatia: Rachel Weisz

Orestes: Oscar Isaac

Davo: Max Minghella

Sinesio de Cirene: Rupert Evans

Cirilo de Alejandría: Sami Samir

Teón, el padre de Hipatia: Michael Lonsdale

Amonio, el parabolano que convierte a Davo: Ashraf Barhom

Alejandro Amenábar y Rachel Weisz en el rodaje de Ágora

Lo primero que vemos cuando por fin se apagan las luces y acaban los dos o tres trailers que se proyectan antes de la película para favorecer el consumismo de las masas, es una imagen de la Tierra vista desde el espacio. Nos acercamos más y más, hasta llegar a Alejandría. Allí, Hipatia (interpretada por Rachel Weisz) está enseñando a sus discípulos en la segunda Biblioteca de Alejandría. Su aula está abierta tanto a paganos, como a judíos y cristianos, porque ella no da importancia a la creencia de cada persona, y quiere evitar que entren en sus clases las tensiones que se están produciendo en el exterior: es la época en la que los cristianos, gozando del apoyo del Emperador Romano, empiezan a hacerse más poderosos, pasando de perseguidos a perseguidores. Todas las injusticias que habían sufrido hasta entonces no habían sido suficientes para enseñarles a no repetirlas. A pesar de su tolerancia, no puede impedir que haya tensiones de otra índole: su alumno Orestes (Oscar Isaac) está enamorado de ella, al igual que su esclavo Davo (Max Minghella) que sufre porque sabe que es un amor imposible, secreto y que nunca conseguirá pertenecer al mundo en el que se mueve su ama, salvo como un sirviente que a veces es reconocido y considerado persona, pero que en algunos momentos es devuelto a su rincón y a su invisibilidad.

Hipatia dando clases en la Biblioteca

Cuando los enfrentamientos entre los seguidores de la religión greco-egipcia y los cristianos escalan, algunos alumnos de la Academia salen a luchar, pero se ven superados por las fuerzas cristianas, que finalmente sitian la Biblioteca, ya que ésta no es sólo un lugar de enseñanza y conocimiento, sino que es también un templo de adoración a los dioses paganos. Desde Roma, el Emperador apoya a los cristianos, obligando a los habitantes de la Biblioteca a abandonarla. Hipatia debe huir, con las pocas obras que puede rescatar. Los cristianos entran, destrozan y queman todo lo que encuentran a su paso: los pensamientos, el conocimiento y la sabiduría acumulados durante siglos, un conocimiento que no tiene religión, ni toma partido, pero que a lo largo de la Historia de la Humanidad siempre ha pagado los platos rotos de las peleas entre los diferentes pueblos. Supongo que es una de las cosas que más duelen, cuando ves a tus enemigos destruyendo el legado irrecuperable de personas importantes y admirables, y así le duele a Hipatia ver elevarse las volutas de humo de la hoguera formada por cientos de manuscritos de grandes pensadores, científicos, matemáticos, astrónomos…

Davo, lleno de despecho por su amor ignorado y atraído por la libertad que le ofrecen los cristianos, se une a ellos. Pero aún con la prohibición de los ritos paganos, la paz no llega a Alejandría. Los cristianos se centran en su siguiente oponente: los judíos. Provocados por los cristianos durante una representación teatral, durante la cual son apedreados por los monjes parabolanos (una hermandad cristiana que por un lado cuidaba de los pobres y enfermos y por otro lado luchaban contra los “infieles”), los judíos responden con una encerrona en la que mueren muchos cristianos. Como no puede ser de otra manera, todo acaba con la expulsión de los judíos de Alejandría.

Entre el círculo y la elipse

Volvemos con Hipatia, que sigue viviendo en la ciudad, investigando sobre las órbitas planetarias. Ve con horror la violencia en las calles e intenta hablar con Orestes y Sinesio de Cirene, antiguos alumnos suyos y ahora sus amigos. El primero es el prefecto de la ciudad, que escucha los consejos de Hipatia pero está presionado por la Iglesia, y el segundo es obispo, por lo que intenta convencerla de hacerse cristiana. Ella contesta con una de las mejores frases de la película, diciendo que los cristianos no pueden dudar de su fe, y sin embargo ella como científica y filósofa debe dudar.

Cirilo de Alejandría, el Patriarca cristiano de la ciudad, que ya se ha librado de los paganos y de los judíos, se da cuenta de que la única traba a su poder es Hipatia misma, una mujer que vive sola, sin casarse, sin pertenecer a ninguna religión y dedicada a la ciencia, un cúmulo de circunstancias que la hace peligrosa y la convierte, según la interpretación más conveniente para el Patriarca, en una bruja impía. Durante su misa intenta forzar al prefecto Orestes a renegar de Hipatia, cosa que Orestes no hace.

Sinesio y Orestes intentan por última vez hacer “entrar en razón” a Hipatia, sin conseguirlo. Por la calle, Hipatia es detenida por un grupo de monjes parabolanos, seguidores de Cirilo, que la llevan al templo con la intención de torturarla y asesinarla. En la película, Davo, que duda ya de la verdad que proclama la Iglesia, los sigue y en una última demostración de amor (relativa), la mata asfixiándola para que no tenga que sufrir.

Es triste pensar que en la realidad no hubo Davo ni ninguna otra persona evitó que Hipatia antes de ser asesinada tuviera que sufrir las torturas cristianas. También es triste que los descubrimientos de Hipatia, como la forma ovalada de las órbitas planetarias, y las de otros científicos fueran borrados por los cristianos y tuvieran que “redescubrirse” muchos años más tarde, y que los científicos que se atrevieron a decir que la Tierra no era plana ni el centro del Universo sufrieron también entonces las represalias de la Iglesia Católica.

Sobre las religiones

Me parece que la película trata con elegancia un tema tan antiguo como desgraciadamente actual: el fanatismo religioso y las consecuencias destructivas que tiene.

Tengo la sensación que las religiones monoteístas son mucho más impositivas que las demás. Es como si creer en un dios único diese derecho a obligar a todos los demás a creer en el mismo. Quizá es que un dios único no sabe compartir. Creo que si yo tuviera que elegir alguna religión para creer, me inclinaría antes hacia la griega. Primero, porque tienes un montón de dioses rondando por el Olimpo entre los cuales puedes escoger a uno con el que estés más de acuerdo. Y segundo, porque no te los pintan perfectos: se equivocan, tienen celos, roban, desean lo que no es suyo, son infieles (¡pregunta a Zeus!), se dejan llevar por sus pasiones, tienen a sus preferidos entre los mortales… Como todo el mundo, vamos.

Cirilo, el malo malísimo de Ágora, pero en realidad un santo (en el santoral de la Iglesia Católica)

De todas formas, menos mal que no tengo que elegir, y que si algún días me dedico a la astronomía, no me pregunten antes de entrar en la Universidad si creo en Dios 1 o en Dios 2 o en Dios 89.

Sobre el ser mujer

Quitando la muerte tan trágica que sufrió Hipatia, creo que tuvo bastante suerte durante su vida. Más o menos pudo conducirla por el camino que eligió ella misma, cosa que no era fácil en aquella época para una mujer, en especial cuando el camino elegido es el de la ciencia, renunciando al matrimonio y a una familia, porque parecía difícil compaginar la científica con la esposa y la madre (al fin y al cabo, lo de la conciliación de la vida laboral y familiar tampoco está tan fácil hoy en día, ¿no?). Su padre Teón de Alejandría, filósofo y director de la Biblioteca, mostró suficiente respeto y tolerancia como para no casarla con quien él creyera adecuado, sino que dejó a su hija la libertad que necesitaba. Porque había entendido que apartarla la hubiera matado.

Sobre las relaciones humanas

También me ha dado la lata mi madre para que en mi “hojalata” escriba algo sobre la relación que tienen Hipatia y Orestes (“hojalá” se saque tiempo para hacer su propio blog). De lo que tenemos constancia es de la relación epistolar entre Hipatia y Sinesio de Cirene, pero en la película cobra más importancia la amistad entre la filósofa y Orestes. Orestes, que cuando fuera su alumno le había declarado su amor, exponiéndose en público y recibiendo constantemente negativas, había alcanzado el puesto de prefecto de Alejandría y aceptado la idea de que no iba a conseguir el amor de Hipatia. Hasta la muerte de su antigua maestra fue un amigo fiel que intentó protegerla y escuchaba sus consejos en asuntos del gobierno de la ciudad, lo que le dio a Hipatia una posición bastante privilegiada dentro de la ciudad, evitando por algún tiempo que la Iglesia se metiera con ella (eso sí, al estar en esa situación, la tenían en el punto de mira). Y cuando al final Cirilo pone en evidencia la relación de Orestes con una mujer impía, una bruja, él se atreve a plantarle cara sin doblegarse a su poder, lo que le coloca en una situación delicada y peligrosa, porque reconoce la importancia que tiene para él Hipatia. Hay una escena muy bonita en la que están los dos en casa de ella, y Orestes insinúa de nuevo los sentimientos que tiene por ella, pero Hipatia comienza a hablar de sus descubrimientos más recientes. Orestes se da cuenta de que él no pertenece a ese mundo, y que Hipatia nunca pertenecerá al suyo de la manera que a él le gustaría. Pero no por eso se aparta de ella ni la deja caer, sino que sigue siendo su amigo.

Aún así hay algunas cosas que no me han convencido del todo. Por ejemplo, parece mentira que una mujer tan adelantada a su época y que cuestionaba las tradiciones y los dogmas de las diferentes religiones y que no discriminaba a sus alumnos por sus creencias, parecía asumir sin problemas la existencia de esclavos, es decir, la discriminación de personas por su cultura, su lugar de procedencia o por la familia en la que han nacido, algo que en teoría debía estar en contradicción con sus principios, y no se plantea ni por un momento que los esclavos pudieran tener sentimientos, ni que éstos pueden ser heridos. Me han parecido flojas las actuaciones masculinas y es una pena, porque los papeles, por lo menos el de Orestes, hubiera resultado interesante, bien desarrollado. Sí que me ha gustado la protagonista, Rachel Weisz, ya que expresa muy bien el entusiasmo por la ciencia, la fuerza, la integridad de Hipatia y su atractivo inconsciente, casi inocente.

Lo que llama la atención es que en la película Hipatia no parece envejecer. Se supone que muere con más o menos sesenta años, mientras que en Ágora tiene el mismo aspecto que cuando enseña en la Biblioteca con, digamos, cuarenta años. Aunque es verdad que a veces los técnicos de maquillaje o como quiera que se llamen, envejecen tan mal a una actriz (¡volveré a hablar de esto!) que es preferible que no se haga, es un poco raro que Hipatia permanezca eternamente joven, con lo respetable que son las canas en un sabio, o una sabia en este caso.





el festival de cortometrajes de aguilar de campoo

15 12 2009

En el puente del 6 de diciembre tiene lugar el Festival de Cortometrajes de Aguilar de Campoo. Aunque pilla un poco mal, entre las primeras nieves que están a punto de caer y los examenes que se avecinan, siempre soy una fiel voluntaria del festival. Me gusta aportar mi granito de arena a que todo salga bien, me gusta volver a ver a la gente que viene expresamente al festival, y conocer a gente nueva. Y, por supuesto, me gusta ver cortos. La primera ventaja de los cortos es que si no te gusta, sabes que como mucho va a durar quince minutos. Pero a mí también me parece interesante el corto en sí, porque aunque se dice que es el “hermano pequeño” del largometraje, es un formato completamente diferente y ua forma distinta de contar una historia. Un corto te muestra unos minutos de algo: de la vida de una persona, de una ciudad, de un encuentro… Y luego se acaba y a menudo te quedas tú pensando, completando lo que falta.

Me gusta ver cómo nuestro festival va creciendo. Este año, además de los cortos españoles e iberoamericanos, hemos tenido por primera vez varios bloques de cortos europeos, experimentales y de animación. Casi no daba tiempo a ir de la Compasión, donde se proyectaban algunos bloques, al polideportivo, donde se proyectaba el resto.

El caso es que me lo he pasado muy bien. Subo aquí algunos de mis cortos favoritos, los que he podido encontrar en internet, y algunos enlaces a paginas interesantes:

Jacinta, de Karla Castañeda


Inter – face, de Flavio G. García

Para más información sobre película y director:

flavioggarcia.blogspot.com

www.inter-face-movie.com

Marisa, de Nacho Vigalondo

Blog del director en elpais.com:

www.nachovigalondo.com

Muto, de BLU

Web del director:

www.blublu.org

No corras tanto, de César Díez Meléndez

The accident, de Sara Nesteruk (en inglés)

Web:

www.saranesteruk.co.uk

Kele, de Mikhail Aldashin

Lapsus, de Juan Pablo Zaramella

Web:

www.zaramella.com.ar

Lightning doodle project (Pika Pika), de Takeshi Nagata y Kazue Monno (el video es un poco malo, pero l único que h encontrado)

Web del proyecto:

www.tochka.jp/pikapika/

Otros cortos que me han gustado son 5 Recuerdos, de Oriane Alcaide y Alejandra Márquez, Socarrat, de David Moreno, The man who sleep, de Inés Sedán,  Dirty Martini, de Ibán del Campo, The passage, de Raimund Krumme y The law of life, de Rishat Gilmetdinov y basado en un relato de Jack London.

Aprovecho además para subir algunos de otras ediciones del festival.

Tengo un secreto, de Carlos Val

Yo sólo miro, de Gorka Cornejo

Blog de Gorka Cornejo:

www.diariomundomenguante.blogspot.com

Porque hay cosas que nunca se olvidan, de Lucas Figueroa (en dos partes y en italiano, pero se entiende la ESENCIA)

Web del director:

www.lmffilms.com

Sólo me queda dar las gracias a toda la gente que lo ha hecho posible, o que ha mandado sus trabajos, o que ha ido a verlos. ¡Vivan los Cortos y la República Indpendiente de Puentetoma!

Ah, y esta es la página del festival:

www.aguilarfilmfestival.com





the straight story (II)

2 11 2009

Reconozco que nuestra historia del otro día tiene poca profundidad, y el final ha sido muy típico para un crucero de adolescentes. Ya hubiera sido demasiada suerte que después de una semana sometidos al control “profesoril” y a sequía etílica, nos hubiéramos encontrado con un paraíso lleno de los restos de contrabando de piratas, un contrabando Rusia-Caribe, de ron y vodka, y encima en el Mar del Norte. Allí lo único que me he encontado las dos veces que he ido son gambas y cuando se va el agua del mar, un desierto de barro buenísimo para la piel donde puedes hundir los pies y ver como te salen los gusanos de barro entre los dedos. Hmmm… Si yo hubiese sido la única que navegaba en el avión, seguramente me hubiera encontrado una cosa completamente diferente…

Después de varios días a la deriva en el frío Mar del Norte me encontraba ya sin agua ni alimentos porque me había acabado rápidamente los asquerosos víveres del avión. También me había comido las suelas de mis zapatos y las mascarillas de emergencia. ¡Ah! y también el maquillaje que había conseguido meter de contrabando, burlando los controles de seguridad de ambos países. Total, que me dolía la tripa como no os lo podeís imaginar. Estaba a punto de desistir y dejar que el frío mar llevase mi cuerpo de vuelta a Europa, como una guerrera caída en la lucha, cuando divisé a lo lo “>lejos una isla que bien podía ser un espejismo. Pero los espejismos también tienen sentimientos y merecen una oportunidad, así que intenté alcanzarla con mis últimas reservas de glúcidos, es decir, de energía. Cuando mis células estaban tan agotadas que ya no podían hacer respiración celular en las mitocondrias, me demayé, pero lo último que noté fué que el barco, que en realidad era un avión, había encallado. Lo había conseguido. Lo primero que hice cuando me desperté, y después de devolver todos las sustancias extrañas que había comido (aunque creo que lo peor fue la comida de avión), fue echar un vistazo a la isla. Me adentré un poco en la jungla (sí, había una jungla en medio del mar del Norte, ¿algún problema?), y al poco tiempo me topé con lo que debían de ser los restos de un campamento. Había unas hamacas, las cenizas de una hoguera y un extraño aparato que podía se una cámara. Me acerqué a ésta y pude leer con asombro: “Camera 1. BIG BROTHER”. ¡Ostras! Claro, ya sabía lo que pasaba aquí. ¡Estaba en una de esas islas psedoabandonadas donde tenía lugar ese programa tan famoso, gran hermano, sobre supervivientes en una isla o algo parecido, que tuvo que ser suspendido porque todos los participantes y muchos espectadores se volvieron locos y hubo que reducirles a base de dardos con somnífero para rinocerontes!

Aunque daba un poco de miedo estar en un lugar donde se había producido tal desastre, seguramente podría encontrar algunas latas de alimentos del equipo de producción. Efectivamente, seguí caminado y al poco tiempo estaba enfrente de una casa enorme y con grandes cristaleras que daban al sur. ¡Ja! ya sabía yo que eso de la tele-realidad era una tontería. Al lado de esa mansión había una choza y ni siquiera tuve que forzar la puerta para entrar. Dentro había una auténtica montaña de latas, bastante oxidadas, que sólo esperaban a ser abiertas y vaciadas.

Así que aquí estoy, engordando de tanto comer raviolis precocinados, atún y melocotón en almíbar. Pero la verdad es que esta isla es el lugar ideal para inspirarse y estoyteniendo un montón de ideas para el blog. Lamentablemente no dispongo de un portátil ni hay wi-fi. Me dedico a escribir los post en hojas de palmera y meterlos en latas para lanzarlos al mar. En el continente tengo a un empleado que se dedica a recoger las latas y subirlas al blog. Prefiere permanecer en el anonimato ante la amenaza de los paparazzi. Un saludo, Lea.

Ahora que ya puedo descansar, ya he revelado toda la verdad y nada más que la verdad, quería explicaros el título que he escogido para estos dos post. Porque es también el título de una película de David Lynch que he visto hace poco. Primero me gustaría decir que lo he visto gracias a un proyecto cultural que está empezando a crecer en Aguilar, llamado “Aguilar con pasión”, en el que se está dando contenido al espacio de La Compasión, surgido hace relativamente poco. Para ello, se ha desarrollado un programa que incluye la proyección de películas y cortometrajes, artes escénicas y cursos de cine, teatro y danza. Esta última parte empezará más adelante, pero el mes pasado ya hemos podido disfrutar de un ciclo de cortometrajes vascos, dos teatros, uno de ellos con globos, muy bonito, y dos películas: “the straight story” y “la ley de la calle”. Ambas se merecen un post, pero éste será para la primera. “The straight story”, traducido en España por “una historia verdadera”, es un juego de palabras, porque además de ser una historia recta, verdadera, basada en hechos reales, es la historia de Alvin Straight. Alvin (Richard Farnsworth) es un hombre de 73 años que vive en Laurens, en el estado de Iowa, con su hija. Un día recibe la noticia de que su hermano Lyle, con el que no se habla desde hace 10 años, ha tenido un infarto. Así que decide tragarse su orgullo y montarse en su segadora John Deere para viajar hasta Mt. Zion, en el estado de Wisconsin. En su odisea se encuentra con diferentes personas, que son para el espectador las paradas del viaje en las que van conociendo poco a poco la historia del protagonista. Así, le cuenta a una chica embarazada que se ha ecapado de su casa cómo su hija Rosie perdió a sus hijos por su supuesta incapacidad de cuidarlos, en una taberna habla con un señor de su generación sobre sus recuerdos de la guerra, y charla con un grupo de ciclistas que le adelanta en la carretera sobre lo bueno y lo malo de ser mayor. Una de mis “estaciones” favoritas es en la que una mujer atropella a un ciervo, y cuando Alvin le pregunta si puede ayudarla, le cuenta desesperada que cada vez que pasa por esa carretera, atropella a un ciervo. Pone la música a todo volumen, da golpes en la puerta del coche pero no sirve para nada. ¡Y ella tiene que circular por esa carretera para ir y volver del trabajo! Se monta en el coche y sigue conduciendo a la misma velocidad con la que iba.

thestraightstory

La película es, por lo tanto, un viaje contado por capítulos, y entre cada uno de ellos te dejan un espacio para digerir lo sucedido, mientras el protagonista continua su travesía en carreteras vacías, a lo largo de campos de cereales infinitos. cuando al final llega a casa de su hermano, basta una mirada entre los dos para entenderse, para que uno comprendiera el viaje, tanto interior como exterior, que le había sacrificado el otro, y para que el otro supiera que había sido necesario hacerlo. Las últimas frases de la película lo expresan perfectamente:

Lyle:– Did you ride that thing all the way out here to see me?

Alvin:– I did, Lyle

Traducido (por mí), es algo así:

Lyle:– ¿Condujiste ese trasto todo el camino hasta aquí para verme?

Alvin:– Sí, lo hice, Lyle.

Y después, rememorando los días de su infancia en los que miraban juntos las estrellas, se sientan en el porche y buscan las constelaciones, a pesar de que todavía no se haya escondido el sol. Da igual.

Una película preciosa y muy recomendable, y aunque mi madre tiene razón cuando dice que llega más a las personas que ya han notado lo que es llegar al final, o a la mitad de la vida, aunque no sea la suya, me ha gustado muchísimo. Al fin y al cabo, en realidad sé que mi vida no va a ser la excepción y no va a ser infinita, aunque ahora lo parezca…

thestraightstory





Sola se queda Lea…

11 10 2009

Bueno, sola, sola, no… Con la excelente compañía de Gabriel García Márquez, personificado en el ejemplar de 100 años de soledad que me ha sacado Juanjo de la estantería. Una estantería mágica, que parece albergar todo lo que se me ocurra pedir. He empezado a leer ya el libro en cuestión, sabiendo que me lo van a pedir en el siguiente trimestre, y más empujada por la obligación que por la curiosidad. No es una disposicíon muy buena para disfrutar de un libro y eso se nota cuando lees algo para clase de lengua, pero aún así me está gustando muchísimo. Me cuesta meterme en la historia, después de todo un día comunicándome en aguilarense, pero una vez que estoy en Macondo, donde vive el clan de José Arcadio Buendía, pasan las páginas tan rápido como hacen allí un hijo. Es que es verdad, tiene eso unas historias de culebrón… Pero bien contadas, claro, no de esas que tienes la sensación de estar matando a tus neuronas cuando las ves o las lees o las oyes. Que si primero el fundador del clan se casa con su prima carnal, luego sus dos hijos mayores tienen dos hijos con la misma mujer. El hijo mayor se va con los gitanos, el otro se casa con una chica que podría ser su hija, cuando vuelve el primogénito se acuesta con su hermana política (esto último a mucha gente le parece mal, en la vida real quiero decir, cuando a mi no me parece para tanto) y así sucesivamente. Pero tampoco hay que darle tanta importancia al detalle de tele-novela, porque (hasta ahora) 100 años de soledad me parece sobretodo un cuento fantástico, sobre un pueblo, Macondo, construido en medio de la selva que es tan jóven que no tiene cementerio. Todas las casas están dispuestas de forma que ninguna reciba menos sol que la de al lado y ningún vecino tenga que andar más lejos para coger agua que el de enfrente. La única comunicación con el mundo externo es un grupo de gitanos que vienen una vez al año, trayendo extraños inventos como alfombras voladoras, el hielo y un laboratorio de alquimia, que emocionan al emprendedor José Arcadio Buendía. Así hasta que su mujer encuentra por pura casualidad un camino hacia el pueblo más cercano, haciéndose rica con un negocio de extraños caramelos y dulces, con caballos de mazapán y otras formas. Y ahí estoy. Ya seguiré contando.