de pantalla en pantalla (II)

30 12 2009

¡Seguimos con el séptimo vicio! Esta vez con un carácter más radiofónico. A mí cada vez me gusta más escuchar Radio Nacional de España. Para saber lo que pasa en el mundo tengo los periódicos, que puedo consultar en todos los idiomas que quiera gracias a Internet. Los éxitos del momento ya los oigo en el autobús del instituto (de Puentetoma a Aguilar, a las 8, medio dormida, de Aguilar a Puentetoma con conversaciones variadas sobre profesores, compañeros y formas de pasar drogas por la aduana). En Radio Nacional encuentras todo lo demás. Jazz, rock, rap, country, música electrónica, etc, etc en Radio 3; noticias y pequeños programas de 5 minutos sobre cualquier tema, desde cocina hasta gramática española pasando por muerts y entierros curiosos, en Radio 5; descanso en Radio Clásica… y ningún anuncio. Aunque la mayoría de los programas son muy buenos, esta vez me centraré en los cinematográficos:

-En Radio Clásica, Vamos al cine (director/presentador: Raúl Luis García), los jueves de 5 a 6 de la mañana y los sábados de 11 a 12 de la noche. De todas formas, creo que va a haber un cambio de programación y se emitirá cada segundo domingo, también de 11 a 12 de la noche, no estoy segura. Cada día está dedicado a un compositor de una banda sonora. El sábado pasado nos hablaron de Danny Elfman y de sus trabajos con Tim Burton, como Pesadilla antes de Navidad y Eduardo Manostijeras. Como aparecen bandas sonoras originales, los programas no se pueden descargar de la página web, hay que pillarlos en directo (no hace falta escuchar el de los jueves, no es necesario el sufrimiento), pero vale la pena.

Podéis echar un vistazo en la página de Radio Clásica:

www.rtve.es/radio/radioclasica/

Videodrome, de Gregorio Parra, los sábados de 5 a 6 de la tarde en Radio 3 me gusta especialmente. Es un relato en el que se mezclan los diálogos de la película en cuestión con su música y con otras músicas y con diferentes voces que van contando aspectos de las películas y del director y los actores.

El séptimo vicio, de Javier Tolentino, los viernes de 10 a 12 de la noche en la misma emisora, es la parte más crítica de los tres programas, una ventana para el cine más innovador y alternativo, ya sea venido de Asia, de África o de otros países de Europa.

El espacio de Radio 3:

www.rtve.es/radio/radio3/

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de pantalla en pantalla (I)

25 12 2009

Ahora que estoy hablando tanto de cine en mi blog me siento inspirada (debe ser porque  he escapado del instituto por algunos días y puedo dedicar mi capacidad intelectual a cosas más importantes) y voy a seguir escribiendo sobre el séptimo vicio, como lo llama Javier Tolentino en su programa de Radio 3, y sobre las películas que he visto en los últimos tiempos.

Empezaré con una experiencia única que tuvimos los Puentetomapeople cuando acudimos al completo al Cine Campoó a ver Vicky el Vikingo, una película alemana del director Michael Bully Herbig. Es cierto que nunca he visto ninguna de las salas del cine de Aguilar llena, ni una cola en la taquilla que diese la vuelta a la manzana. Es más, normalmente antes de que empieze la película nos damos la vuelta (me gusta sentarme delante) y conocemos a, por lo menos, un tercio de los espectadores o descubrimos que estamos prácticamente solos en la sala. En la tranquila villa de Aguilar de Campoó es difícil ver tumultos. Pero el caso es que nunca se había dado el caso de que estuviéramos completamente solos, como esa vez. Además coincidió que era una película alemana y que mis padres compartían nuestras ganas de verla, porque habían seguido en su día, cuando el mundo era joven, la serie original de Vicky. Nos lo pasamos muy bien, y los responsables del cine seguro que también se divirtieron observándonos, ya que después de unos minutos de contención, comenzamos a vitorear a Vicky, a abuchear a los protagonistas y a cantar la famosa canción…

Aunque hablando de la canción, la versión española para la película la ha hecho El Canto del Loco y en mi opinión la ha estropeado bastante, porque la forma de cantar de Dani Martín, arrastrando las palabras, puede quedar muy bien en las canciones del grupo pero para una serie y un protagonista tan lleno de energía y buenas ideas no pega mucho. Menos mal que tenemos a una alemana en la república indepediente de Puentetoma que nos hizo una demostración de cómo es realmente la canción.

Vicky y su chica Ilvy

La película me ha parecido muy divertida. El argumento está muy bien y tiene puntos graciosísimos e irónicos. Nos ha gustado tanto a mi hermano y a mí, “no iniciados” en el culto a Vicky, como a mis padres. Y como desde hoy Uli es el orgulloso dueño de un DVD con los primeros seis capítulos de la serie original (¡gracias, Papá Noel!), puedo apreciar también que el remake está muy bien hecho, cosa que no es fácil pasando de los dibujos animados a actores de verdad. Pero tanto los actores como el poblado de Flag están escogidos y perfilados con acierto (dice mi madre: ¡Claro!¿Por qué te crees que nos reíamos tanto?). Tiene mérito adaptar una historia tan conocida sin decepcionar a todos los fans.  Creo que lo han logrado, consiguiendo enganchar, como ya he dicho, a los veteranos y a los novatos de vicky, con su “¡ya lo tengo!”. Incluso desde un enfoque de género, que está ahora tan de moda, está realmente bien. No sólo porque son las mujeres las que realmente mandan en la aldea vikinga, sino porque gracias a Ylvi y a su honestidad la aventura acaba bien. Me hizo gracia ver en Youtube algunas entrevistas con el director y los actores, en las que comentaban la ilusión que les hacía participar en la película, ya que era la generación que había crecido con la serie la que ahora interpretaba a sus personajes.

Es más o menos como si yo de mayor actúo en una película de… no sé… como ahora ya lo hacen todo seguido y tan rápido… Ya he visto las películas de los libros de Cornelia Funke (El Príncipe de los Ladrones, Corazón de Tinta), que no me han gustado nada, de Millenium (con lo guay que hubiera sido ser Lisbeth Salander), de Crepúsculo y de Harry Potter. Es una cadena: del libro a la película al videojuego, al libro de la película, y no necesariamente en este órden. La única ventaja que puedo tener es que, vaya a donde vaya, en el norte, sur, este y oeste, sé cómo empezar una conversación (hablando de Crepúsculo) y cómo morir rápidamente (diciendo que no me ha gustado).

Foto de grupo de la tripulación

Ficha técnica:

Dirección: Michael Bully Herbig

Guión: Michael Bully Herbig, Alfons Biedermann

Producción: Christian Becker

Música: Ralf Wengenmayr (basada en la original, de Karel Svoboda)

Fotografía: Gerhard Schirlo

Reparto:

Vicky, el protagonista de la película, es un chico más ágil que fuerte, pero con muchas buenas ideas en la cabeza: Jonas Hämmerle

Halvar de Flake, es el padre de Vicky y jefe de los vikingos. Aunque (según él) de pequeño era más fuerte que su hijo, en secreto admira el ingenio de éste, que le salva de no pocos apuros: Waldemar Kobur

Snorre, un vikingo que no puede vivir sin pelearse con Tjure: Christian A. Koch

Tjure, un vikingo que no puede vivir sin pelearse con Snorre: Nic Romm

Urobe, el vikingo más anciano y consejero de Halvar: Olaf Krätke

Faxe, un vikingo tímido que come mucho: Jörg Moukaddam

Sven el Horrible, cuyo nombre ya lo dice todo. Es enemigo de Halvar y se enfrenta a él por un misterioso tesoro: Günther Kaufmann

Pi-Pi-Pi-Pirata, primer comandante de Sven: Jürgen Vogel

Ylvi, la mejor amiga de Vicky, pequeña y delgadita pero de carácter fuerte: Mercedes Jadea Diaz

Ylva, la madre de Vicky, está muuy orgulloso de su hijo y le baja los humos a Halvar: Sanne Schnapp

Lee Fu, una misteriosa polizonte en el barco de Halvar: Ankie Beilke

“Father and son”, canción de la película interpretada por el director, Bully, y Sasha




de hipatia a ágora

22 12 2009

Hace tiempo ya que fui a ver Ágora, la última película de Alejandro Amenábar, y quería escribir sobre ella. Pero luego la introducción que hice de su personaje principal se convirtió en un post independiente, y después me fui a Holanda y quería subir las fotos, y después tuve bastantes exámenes (por cierto, hoy he hecho el último, he acabado definitivamente hasta el año que viene). Pero lo prometido es deuda, así que me pongo a ello, para que la “parrafada” que os he soltado sirva para algo. Aviso: ¡voy a contar el final!

Ficha técnica:

Dirección: Alejandro Amenábar

Dirección artística: José Luis Escolar

Producción: Fernando Bovaira

Diseño de producción: Guy Dyas, Alejandro Amenábar

Guión: Mateo Gil

Música: Dario Marianelli

Fotografía: Xavi Giménez

Vestuario: Gabriella Pescucci

Reparto:

Hipatia: Rachel Weisz

Orestes: Oscar Isaac

Davo: Max Minghella

Sinesio de Cirene: Rupert Evans

Cirilo de Alejandría: Sami Samir

Teón, el padre de Hipatia: Michael Lonsdale

Amonio, el parabolano que convierte a Davo: Ashraf Barhom

Alejandro Amenábar y Rachel Weisz en el rodaje de Ágora

Lo primero que vemos cuando por fin se apagan las luces y acaban los dos o tres trailers que se proyectan antes de la película para favorecer el consumismo de las masas, es una imagen de la Tierra vista desde el espacio. Nos acercamos más y más, hasta llegar a Alejandría. Allí, Hipatia (interpretada por Rachel Weisz) está enseñando a sus discípulos en la segunda Biblioteca de Alejandría. Su aula está abierta tanto a paganos, como a judíos y cristianos, porque ella no da importancia a la creencia de cada persona, y quiere evitar que entren en sus clases las tensiones que se están produciendo en el exterior: es la época en la que los cristianos, gozando del apoyo del Emperador Romano, empiezan a hacerse más poderosos, pasando de perseguidos a perseguidores. Todas las injusticias que habían sufrido hasta entonces no habían sido suficientes para enseñarles a no repetirlas. A pesar de su tolerancia, no puede impedir que haya tensiones de otra índole: su alumno Orestes (Oscar Isaac) está enamorado de ella, al igual que su esclavo Davo (Max Minghella) que sufre porque sabe que es un amor imposible, secreto y que nunca conseguirá pertenecer al mundo en el que se mueve su ama, salvo como un sirviente que a veces es reconocido y considerado persona, pero que en algunos momentos es devuelto a su rincón y a su invisibilidad.

Hipatia dando clases en la Biblioteca

Cuando los enfrentamientos entre los seguidores de la religión greco-egipcia y los cristianos escalan, algunos alumnos de la Academia salen a luchar, pero se ven superados por las fuerzas cristianas, que finalmente sitian la Biblioteca, ya que ésta no es sólo un lugar de enseñanza y conocimiento, sino que es también un templo de adoración a los dioses paganos. Desde Roma, el Emperador apoya a los cristianos, obligando a los habitantes de la Biblioteca a abandonarla. Hipatia debe huir, con las pocas obras que puede rescatar. Los cristianos entran, destrozan y queman todo lo que encuentran a su paso: los pensamientos, el conocimiento y la sabiduría acumulados durante siglos, un conocimiento que no tiene religión, ni toma partido, pero que a lo largo de la Historia de la Humanidad siempre ha pagado los platos rotos de las peleas entre los diferentes pueblos. Supongo que es una de las cosas que más duelen, cuando ves a tus enemigos destruyendo el legado irrecuperable de personas importantes y admirables, y así le duele a Hipatia ver elevarse las volutas de humo de la hoguera formada por cientos de manuscritos de grandes pensadores, científicos, matemáticos, astrónomos…

Davo, lleno de despecho por su amor ignorado y atraído por la libertad que le ofrecen los cristianos, se une a ellos. Pero aún con la prohibición de los ritos paganos, la paz no llega a Alejandría. Los cristianos se centran en su siguiente oponente: los judíos. Provocados por los cristianos durante una representación teatral, durante la cual son apedreados por los monjes parabolanos (una hermandad cristiana que por un lado cuidaba de los pobres y enfermos y por otro lado luchaban contra los “infieles”), los judíos responden con una encerrona en la que mueren muchos cristianos. Como no puede ser de otra manera, todo acaba con la expulsión de los judíos de Alejandría.

Entre el círculo y la elipse

Volvemos con Hipatia, que sigue viviendo en la ciudad, investigando sobre las órbitas planetarias. Ve con horror la violencia en las calles e intenta hablar con Orestes y Sinesio de Cirene, antiguos alumnos suyos y ahora sus amigos. El primero es el prefecto de la ciudad, que escucha los consejos de Hipatia pero está presionado por la Iglesia, y el segundo es obispo, por lo que intenta convencerla de hacerse cristiana. Ella contesta con una de las mejores frases de la película, diciendo que los cristianos no pueden dudar de su fe, y sin embargo ella como científica y filósofa debe dudar.

Cirilo de Alejandría, el Patriarca cristiano de la ciudad, que ya se ha librado de los paganos y de los judíos, se da cuenta de que la única traba a su poder es Hipatia misma, una mujer que vive sola, sin casarse, sin pertenecer a ninguna religión y dedicada a la ciencia, un cúmulo de circunstancias que la hace peligrosa y la convierte, según la interpretación más conveniente para el Patriarca, en una bruja impía. Durante su misa intenta forzar al prefecto Orestes a renegar de Hipatia, cosa que Orestes no hace.

Sinesio y Orestes intentan por última vez hacer “entrar en razón” a Hipatia, sin conseguirlo. Por la calle, Hipatia es detenida por un grupo de monjes parabolanos, seguidores de Cirilo, que la llevan al templo con la intención de torturarla y asesinarla. En la película, Davo, que duda ya de la verdad que proclama la Iglesia, los sigue y en una última demostración de amor (relativa), la mata asfixiándola para que no tenga que sufrir.

Es triste pensar que en la realidad no hubo Davo ni ninguna otra persona evitó que Hipatia antes de ser asesinada tuviera que sufrir las torturas cristianas. También es triste que los descubrimientos de Hipatia, como la forma ovalada de las órbitas planetarias, y las de otros científicos fueran borrados por los cristianos y tuvieran que “redescubrirse” muchos años más tarde, y que los científicos que se atrevieron a decir que la Tierra no era plana ni el centro del Universo sufrieron también entonces las represalias de la Iglesia Católica.

Sobre las religiones

Me parece que la película trata con elegancia un tema tan antiguo como desgraciadamente actual: el fanatismo religioso y las consecuencias destructivas que tiene.

Tengo la sensación que las religiones monoteístas son mucho más impositivas que las demás. Es como si creer en un dios único diese derecho a obligar a todos los demás a creer en el mismo. Quizá es que un dios único no sabe compartir. Creo que si yo tuviera que elegir alguna religión para creer, me inclinaría antes hacia la griega. Primero, porque tienes un montón de dioses rondando por el Olimpo entre los cuales puedes escoger a uno con el que estés más de acuerdo. Y segundo, porque no te los pintan perfectos: se equivocan, tienen celos, roban, desean lo que no es suyo, son infieles (¡pregunta a Zeus!), se dejan llevar por sus pasiones, tienen a sus preferidos entre los mortales… Como todo el mundo, vamos.

Cirilo, el malo malísimo de Ágora, pero en realidad un santo (en el santoral de la Iglesia Católica)

De todas formas, menos mal que no tengo que elegir, y que si algún días me dedico a la astronomía, no me pregunten antes de entrar en la Universidad si creo en Dios 1 o en Dios 2 o en Dios 89.

Sobre el ser mujer

Quitando la muerte tan trágica que sufrió Hipatia, creo que tuvo bastante suerte durante su vida. Más o menos pudo conducirla por el camino que eligió ella misma, cosa que no era fácil en aquella época para una mujer, en especial cuando el camino elegido es el de la ciencia, renunciando al matrimonio y a una familia, porque parecía difícil compaginar la científica con la esposa y la madre (al fin y al cabo, lo de la conciliación de la vida laboral y familiar tampoco está tan fácil hoy en día, ¿no?). Su padre Teón de Alejandría, filósofo y director de la Biblioteca, mostró suficiente respeto y tolerancia como para no casarla con quien él creyera adecuado, sino que dejó a su hija la libertad que necesitaba. Porque había entendido que apartarla la hubiera matado.

Sobre las relaciones humanas

También me ha dado la lata mi madre para que en mi “hojalata” escriba algo sobre la relación que tienen Hipatia y Orestes (“hojalá” se saque tiempo para hacer su propio blog). De lo que tenemos constancia es de la relación epistolar entre Hipatia y Sinesio de Cirene, pero en la película cobra más importancia la amistad entre la filósofa y Orestes. Orestes, que cuando fuera su alumno le había declarado su amor, exponiéndose en público y recibiendo constantemente negativas, había alcanzado el puesto de prefecto de Alejandría y aceptado la idea de que no iba a conseguir el amor de Hipatia. Hasta la muerte de su antigua maestra fue un amigo fiel que intentó protegerla y escuchaba sus consejos en asuntos del gobierno de la ciudad, lo que le dio a Hipatia una posición bastante privilegiada dentro de la ciudad, evitando por algún tiempo que la Iglesia se metiera con ella (eso sí, al estar en esa situación, la tenían en el punto de mira). Y cuando al final Cirilo pone en evidencia la relación de Orestes con una mujer impía, una bruja, él se atreve a plantarle cara sin doblegarse a su poder, lo que le coloca en una situación delicada y peligrosa, porque reconoce la importancia que tiene para él Hipatia. Hay una escena muy bonita en la que están los dos en casa de ella, y Orestes insinúa de nuevo los sentimientos que tiene por ella, pero Hipatia comienza a hablar de sus descubrimientos más recientes. Orestes se da cuenta de que él no pertenece a ese mundo, y que Hipatia nunca pertenecerá al suyo de la manera que a él le gustaría. Pero no por eso se aparta de ella ni la deja caer, sino que sigue siendo su amigo.

Aún así hay algunas cosas que no me han convencido del todo. Por ejemplo, parece mentira que una mujer tan adelantada a su época y que cuestionaba las tradiciones y los dogmas de las diferentes religiones y que no discriminaba a sus alumnos por sus creencias, parecía asumir sin problemas la existencia de esclavos, es decir, la discriminación de personas por su cultura, su lugar de procedencia o por la familia en la que han nacido, algo que en teoría debía estar en contradicción con sus principios, y no se plantea ni por un momento que los esclavos pudieran tener sentimientos, ni que éstos pueden ser heridos. Me han parecido flojas las actuaciones masculinas y es una pena, porque los papeles, por lo menos el de Orestes, hubiera resultado interesante, bien desarrollado. Sí que me ha gustado la protagonista, Rachel Weisz, ya que expresa muy bien el entusiasmo por la ciencia, la fuerza, la integridad de Hipatia y su atractivo inconsciente, casi inocente.

Lo que llama la atención es que en la película Hipatia no parece envejecer. Se supone que muere con más o menos sesenta años, mientras que en Ágora tiene el mismo aspecto que cuando enseña en la Biblioteca con, digamos, cuarenta años. Aunque es verdad que a veces los técnicos de maquillaje o como quiera que se llamen, envejecen tan mal a una actriz (¡volveré a hablar de esto!) que es preferible que no se haga, es un poco raro que Hipatia permanezca eternamente joven, con lo respetable que son las canas en un sabio, o una sabia en este caso.





el festival de cortometrajes de aguilar de campoo

15 12 2009

En el puente del 6 de diciembre tiene lugar el Festival de Cortometrajes de Aguilar de Campoo. Aunque pilla un poco mal, entre las primeras nieves que están a punto de caer y los examenes que se avecinan, siempre soy una fiel voluntaria del festival. Me gusta aportar mi granito de arena a que todo salga bien, me gusta volver a ver a la gente que viene expresamente al festival, y conocer a gente nueva. Y, por supuesto, me gusta ver cortos. La primera ventaja de los cortos es que si no te gusta, sabes que como mucho va a durar quince minutos. Pero a mí también me parece interesante el corto en sí, porque aunque se dice que es el “hermano pequeño” del largometraje, es un formato completamente diferente y ua forma distinta de contar una historia. Un corto te muestra unos minutos de algo: de la vida de una persona, de una ciudad, de un encuentro… Y luego se acaba y a menudo te quedas tú pensando, completando lo que falta.

Me gusta ver cómo nuestro festival va creciendo. Este año, además de los cortos españoles e iberoamericanos, hemos tenido por primera vez varios bloques de cortos europeos, experimentales y de animación. Casi no daba tiempo a ir de la Compasión, donde se proyectaban algunos bloques, al polideportivo, donde se proyectaba el resto.

El caso es que me lo he pasado muy bien. Subo aquí algunos de mis cortos favoritos, los que he podido encontrar en internet, y algunos enlaces a paginas interesantes:

Jacinta, de Karla Castañeda


Inter – face, de Flavio G. García

Para más información sobre película y director:

flavioggarcia.blogspot.com

www.inter-face-movie.com

Marisa, de Nacho Vigalondo

Blog del director en elpais.com:

www.nachovigalondo.com

Muto, de BLU

Web del director:

www.blublu.org

No corras tanto, de César Díez Meléndez

The accident, de Sara Nesteruk (en inglés)

Web:

www.saranesteruk.co.uk

Kele, de Mikhail Aldashin

Lapsus, de Juan Pablo Zaramella

Web:

www.zaramella.com.ar

Lightning doodle project (Pika Pika), de Takeshi Nagata y Kazue Monno (el video es un poco malo, pero l único que h encontrado)

Web del proyecto:

www.tochka.jp/pikapika/

Otros cortos que me han gustado son 5 Recuerdos, de Oriane Alcaide y Alejandra Márquez, Socarrat, de David Moreno, The man who sleep, de Inés Sedán,  Dirty Martini, de Ibán del Campo, The passage, de Raimund Krumme y The law of life, de Rishat Gilmetdinov y basado en un relato de Jack London.

Aprovecho además para subir algunos de otras ediciones del festival.

Tengo un secreto, de Carlos Val

Yo sólo miro, de Gorka Cornejo

Blog de Gorka Cornejo:

www.diariomundomenguante.blogspot.com

Porque hay cosas que nunca se olvidan, de Lucas Figueroa (en dos partes y en italiano, pero se entiende la ESENCIA)

Web del director:

www.lmffilms.com

Sólo me queda dar las gracias a toda la gente que lo ha hecho posible, o que ha mandado sus trabajos, o que ha ido a verlos. ¡Vivan los Cortos y la República Indpendiente de Puentetoma!

Ah, y esta es la página del festival:

www.aguilarfilmfestival.com





las moiras, las parcas y demás mujeres

12 10 2009

Estábamos hoy durante la comida, una ensalada roja y patatas fritas (por lo del día de la Hispanidad), en un coloquio animado como son frecuentes en esta casa, cuando pregunté a mis cultos padres, no sé a cuento de qué, sobre esas tres mujeres que según la mitología griega y romana van hilando el destino de los seres humanos y también de los dioses. De lo único de lo que ya no me acordaba era del nombre de dichas féminas. El equipo de la izquierda dijo Parcas y el equipo de la derecha dijo Moiras y me quedé como estaba. Aunque en lo que concierne a mitología Juanjo tiene un plus de fiabilidad, en todo lo relacionado con hilos no se le puede discutir nada a mi madre. Así que lo consulté luego en Internet y…

las parcas

Las Parcas, tapiz flamenco (c. 1510-1520)

¡¡Empate!! Resulta que mis padres estaban de acuerdo, como siempre, y las Parcas es el nombre romano de las Moiras. Según qué mitos, las Moiras son hijas de Zeus y Temis, una de las Titanes hijas de Gea y Urano, hijas de Nix, la noche, que no necesitaba de hombres para tener hijos, y otras dicen que brotaron con Temis de las fuentes del Océano que circundaba el mundo.  Frecuentemente representadas como tres ancianas, Cloto (“la que hila”), Láquesis (“la que asigna el destino”) y Átropos (“la inflexible”) aparecen al lado de un bebé pasados tres días de su nacimiento para decidir sus actos, su destino y el día de su muerte. Cloto traía un ovillo y empezaba a hilar con su rueca el hilo de la vida, usando lana blanca o dorada para los momentos felices y lana negra para las desgracias. Láquesis enrrollaba el hilo en un carrete y dirigía la vida de esa persona y Átropos, con sus tijeras doradas, cortaba el hilo sin atender a la edad, las riquezas o el poder. Dioses y humanos están sometidos a su decisión y las veneran, pues saben que reparten con justicia. Además de las Parcas en Roma, que eran Nona, décima y Mórta, había equivalentes de las Moiras en la mitología nórdica (las Nornas), en la eslava (las Zorya) y la celta (las Matronae).

goya-las parcasÁtropos o Las Parcas, Francisco de Goya (1819-1823)

En este cuadro, Goya representa a las Moiras con Átropos a la derecha, portando sus tijeras de oro, Láquesis, mirando a través de una lente simboliza el tiempo, y Clotos, con un recién nacido, alegoría de la vida. El el centro, una figura maniatada que podría ser un hombre. Es decir, las Moiras están decidiendo el destino de un hombre, que no puede cambiar su destino.

En representaciones más antiguas, Clotos aparecía con una rueca, Láquesis con una pluma o un mundo y Átropos con una balanza.

Para concluir, una curiosidad: Átropos, quizá la más temible de las tres Moiras, ha dado el nombre a una especie de mariposa. La esfinge de la calavera o esfinge de la muerte (Acherontia atropos) es una especie de mariposa nocturna de la familia Sphingidae. Debe su nombre al dibujo que tiene en la espalda, parecido a una calavera.

atropos mariposa

Y acabo, ahora sí, con una curiosidad sobre la curiosidad. Esta mariposa con nombre de mujer, y no de una mujer cualquiera sino de la que decide cuando vas a morir, es la misma que aparece en el cartel de la película el silencio de los corderos, que todavía tengo pendiente de ver.

silenceofthelambs

Como ya he dicho, no sé a qué venía todo esto, pero ha quedado bien, ¿no?